Boletines/Tornquist
Resolución Nº 02/17
Tornquist, 15/03/2017
Visto
La propuesta efectuada por vecinos del Distrito de Tornquist en el sentido de realizar una instalación que, mediante marcación urbana recuerde a una luchadora social que dio su vida en procura de una sociedad mejor y fue víctima del terrorismo de Estado, y
Considerando
Que elementos de ese tipo ya existen en nuestro país y en el exterior, realizados además, por similares motivos.
Que se debe considerar a las marcaciones urbanas como elementos abiertos a la interpretación, expresados en placas, baldosas, marcas, etc., realizados en distintas ocasiones por distintos colectivos del país y el exterior a fin de hacer visible ante la sociedad los dispositivos de exterminio implementados por el Terrorismo de Estado y recordar a luchadores víctimas de estos hechos.
Que apelando a esta práctica, se denunciaron y señalizaron dispositivos de la represión como ex centros clandestinos de detención, cuarteles militares, comisarías y otras dependencias como forma de aporte a la memoria colectiva de la sociedad.
Que de las acciones primarias de organización de la denuncia se logró pasar a nuevas instancias históricas incorporando actores políticos y sociales que ampliaron esa inicial significación de las consecuencias del golpe de Estado de 1976, creando a la vez nuevas formas de señalizar los sitios de memoria.
Que tal como se puede leer en el Diccionario de la Real Academia Española "Señalar: poner o estampar señal en una cosa para darla a conocer o distinguirla de otra, o para acordarse después de algo. Llamar la atención hacia alguien o algo, designándolo con la mano o de otro modo". Que desde la recuperación de la democracia se produjeron avances y retrocesos en el terreno de políticas públicas de derechos humanos en cuyo marco se inscriben el Juicio a las Juntas, instrucciones a los fiscales, Punto Final, Obediencia Debida, indultos.
Que desde esos momentos se iniciaron diversas acciones desde grupos y organismos de derechos humanos y familiares a los fines de señalización y conservación de los ex centros clandestinos de detención bajo distintos dispositivos jurídicos y administrativos, para recuperarlos como Sitios de Memoria.
Que desde hace ya más de quince años, organizaciones sociales y colectivos artísticos confluyen en marcaciones materiales e intervenciones urbanas sobre aquellos hechos y señalando los lugares en donde se secuestraron personas o en recordación de luchadores sociales desaparecidos o muertos por el terrorismo de Estado.
Que en ese mismo sentido existen organizaciones sociales como Barrios por la Memoria en Buenos Aires, que impulsaron la colocación de baldosas en lugares donde vivieron, trabajaron o estudiaron los desaparecidos y colectivos artísticos.
Que en momentos en que se luchaba contra la vigencia de las leyes de impunidad se imponía sostener el reclamo de justicia y mantenerlo en la agenda social realizando manifestaciones de alto impacto mediático que garantizaran la visibilidad, se implementaron estas prácticas siendo luego sostenidas por diferentes colectivos e incluso lograron multiplicarse tanto en nuestro país como en el exterior.
Que la práctica cotidiana ha demostrado cómo mediante esas acciones se lograron desplazar al desaparecido del lugar de víctima en el que se lo había encasillado durante los primeros años del retorno de la democracia, en donde se imponía la "teoría de los dos demonios" y se le restituyeron su rol de sujeto político y militante popular.
Que ya se ha comprobado sobradamente a lo largo de nuestra historia, que quienes perdieron la vida por su compromiso con la lucha por un mundo mejor fueron sistemáticamente negados. Los detenidos-desaparecidos sufrieron todas las negaciones posibles. Los negaron cuando los secuestraban. Negaron su condición humana cuando los demonizaban. Negaron sus cuerpos cuando los asesinaron. Negaron su inserción social, su pertenencia, su militancia y su identidad ideológica.
Que esta idea arranca con los denominados "stolpersteine" (piedras con las que uno tropieza) creados por el artista Gunther Demnig, que consisten en bloques de cemento con placas de latón donde están escritos los nombres de víctimas del nazismo deportados a los campos de concentración (judíos, homosexuales, gitanos, testigos de Jehová, integrantes de la Resistencia, comunistas, disidentes en general) que se comenzaron colocando en la ciudad de Colonia para luego extenderse a más de 400 ciudades alemanas y a varias ciudades de Austria, Holanda, Italia y Hungría.
Que por otra parte, diferentes organismos defensores de los derechos humanos se hallan abocados a propuestas similares en este sentido, demarcando espacios de importancia sobre el tema a modo de recordatorio y homenaje.
Que este tipo de acciones sirven para mantener o recuperar en algunos casos la memoria de los pueblos y aportan a evitar la reaparición de nuevas dictaduras.
EL HONORABLE CONCEJO DELIBERANTE
En uso de sus facultades, sanciona con fuerza de
RESOLUCION
ARTICULO 1°. Dispóngase la colocación de una baldosa recordatoria donde se inscriba el nombre de María Cristina Garófoli como militante social secuestrada y asesinada durante los períodos de dictadura militar ocurridos en nuestro país.
ARTICULO 2°. Establézcase como lugar a dar cumplimiento a lo propuesto en el artículo precedente, a la vereda ubicada en la esquina de San Martín 501, (San Martín y Ventura Picado) lugar que fue su domicilio familiar donde vivió con sus padres y hermanos hasta su mudanza a la ciudad de La Plata.
ARTICULO 3º: La familia de María Cristina Garófoli y el Frente Popular 25 de Febrero realizarán la mencionada baldosa colocando en ella el nombre de María Cristina Garófoli (1951-1978) Detenida-desaparecida-asesinada.
ARTÍCULO 4º: Designase como fecha de este conmemorativo y emotivo Acto el día 24 de marzo de 2017.
ARTÍCULO 5: Envíese copia de la Presente Resolución a la Familia Garófoli y al Frente Popular 25 de Febrero.
ARTÍCULO 6: Comuníquese, Regístrese y Cumplido: ARCHÍVESE.-
APROBADO POR UNANIMIDAD, EN LA SALA DE SESIONES DEL H.C.D DE TORNQUIST, A LOS QUINCE DÍAS DEL MES DE MARZO DEL AÑO DOS MIL DIECISIETE.-